
Desde las 9 de la mañana, hora en que se iniciaba el
desfile procesional, Baeza entera se volcó con su Señor del Rescate y
María Santísima de la Trinidad acompañándolos y arropándolos durante
todo el itinerario, siendo especialmente multitudinaria la despedida en
la plaza de Santa María y la Catedral.
Nuestro Padre Jesús del Rescate procesionó desde la Plaza
de Cervantes, en la antigua iglesia de los Trinitarios Descalzos, y
María Santísima de la Trinidad fue trasladada desde la casa de hermandad
hasta la puerta del templo sumándose a la estación de penitencia que se
realiza año tras año con gran solemnidad y esplendor. Como es
tradicional por su origen trinitario al pasar por la plaza de los Leones
liberó simbólicamente un preso que desde allí ha acompañado hasta el
final la procesión, este ritual tradicionalmente se realizaba en la
antigua Cárcel y Casa del Corregidor, el antiguo ayuntamiento, pero este
año no ha sido posible ya que el edificio se encuentra en obras de
restauración
año no ha sido posible ya que el edificio se encuentra en obras de
restauración
Nuestro Padre Jesús del Rescate, realizado por Amadeo
Ruiz Olmos, fue restaurado y reformado en 1995 por el sevillano Dubé de
Luque. Desde 1997 procesiona en un espléndido trono de caoba que se ha
ido terminando año tras año. Tiene cuatro capillas en las cuales van los
evangelistas y es portado a hombros por cien hermanos anderos, lo que
realza aún mas la serena belleza de Nuestro Padre Jesús.
María Santísima de la Trinidad es una imagen
contemporánea que tuvo que realizarse entre 1942 y 1943. Dubé de Luque
la restauró y policromó, en 1994 y la atribuyó por sus características
al imaginero sevillano Antonio Illanes Rodríguez.
De bello rostro y gran dulzura, es portada a hombros bajo
palio por 130 mujeres en un hermoso trono de alpaca plateada. La peana,
la candelería y las jarras frontales son obra del orfebre malagueño
Cristóbal Martos, enriquecido todo ello por el bordado de las bambalinas
del palio realizado en un taller sevillano, y el gran manto de
terciopelo azul bordado en oro fino por Amparo Arquero de la Fuente en
Madrid con la cruz trinitaria símbolo de la cofradía.

